La palabra bergamota se usa para dos especies distintas, lo que genera confusión. Por un lado está la bergamota cítrica (Citrus bergamia), un cítrico mediterráneo, y por otro la bergamota silvestre (Monarda didyma), una herbácea perenne. Ambas comparten un aroma cítrico parecido, pero no están emparentadas: la bergamota cítrica es un híbrido de naranjo amargo y limón, mientras que la Monarda pertenece a la familia de la menta. El nombre bergamota silvestre proviene justamente de esa fragancia similar al fruto cítrico.

Bergamota cítrica (Citrus bergamia)

Origen y características

La bergamota cítrica es un árbol pequeño de unos 2-3 metros originario del Mediterráneo. Su nombre italiano bergamotto proviene del turco bey armudu (“pera del bey”). Calabria, en el sur de Italia, produce la mayor parte de la bergamota del mundo, aunque también se cultiva en España, Argentina y otros países. El fruto es redondo, algo achatado, de piel verde que al madurar se torna amarilla. Aunque su pulpa es agria y amarga, su cáscara es muy apreciada por su aceite esencial aromático.

Cuatro frutos de bergamota cítrica frescos con piel verde-amarilla

Este ejemplar forma parte de nuestra colección de árboles frutales y contamos con tenerlo disponible en Plantamus dentro de la sección de cítricos, aproximadamente de diciembre a abril. Si en algún momento no hay stock de esta especie, no aparecerá en la web, pero te animamos a descubrir el resto de variedades disponibles en nuestra colección.

Usos principales de la bergamota cítrica

  • Perfumería: El aceite esencial de bergamota es un clásico en la elaboración de perfumes y fue ingrediente en el Agua de Colonia original. Su aroma cítrico-floral está presente en una gran cantidad de fragancias.

  • Aromaterapia: Su esencia se emplea en difusores y masajes por sus efectos relajantes y antiestrés. Se asocia con un aumento del bienestar y la reducción de la ansiedad.

  • Gastronomía: El famoso té Earl Grey debe su aroma a unas gotas de aceite de bergamota añadidas a las hojas de té negro. También se utiliza en mermeladas, confituras, galletas y licores.

  • Salud: Contiene flavonoides y vitamina C. Se ha estudiado por su capacidad de mejorar el perfil lipídico en sangre, reduciendo el colesterol “malo” y elevando el “bueno”. Además, se le atribuyen propiedades digestivas y antibacterianas.

Cómo cultivar este cítrico mediterráneo

La bergamota cítrica prefiere climas cálidos y mediterráneos. Crece bien con temperaturas entre 15 °C y 30 °C, pero es muy sensible a las heladas. En zonas frías se aconseja cultivarla en maceta y trasladarla al interior durante el invierno. Necesita exposición solar directa, suelo fértil, ligeramente ácido y bien drenado. El riego debe ser regular, especialmente en verano, evitando encharcamientos.

Historia y curiosidades

Esta especie se cultiva en Italia desde el siglo XVII. Calabria se ha convertido en su epicentro cultural y económico, donde la extracción del aceite esencial es un arte tradicional. En el siglo XVIII, la bergamota se popularizó como ingrediente esencial del Agua de Colonia y marcó un antes y un después en la perfumería. También existe cierta confusión con otros cítricos, como la cidra kaffir, a la que en algunos lugares se le da el mismo nombre de “bergamota”.

Bergamota silvestre (Monarda didyma)

Origen y características

La bergamota silvestre es una planta perenne de la familia de la menta, nativa de América del Norte. Se cultiva por sus flores intensas y llamativas, generalmente rojas, aunque existen variedades en rosa y blanco. Sus hojas desprenden un aroma fresco, similar a una mezcla de menta y cítricos. El género Monarda honra al médico español Nicolás Monardes, quien describió plantas del Nuevo Mundo en el siglo XVI.

“Flor de bergamota silvestre roja

Propiedades y usos de la especie silvestre

  • Medicinal tradicional: Pueblos indígenas de América la empleaban como planta medicinal, aprovechando el timol presente en sus hojas. Se usaba en cataplasmas para heridas y picaduras, y en infusiones para tratar problemas digestivos y respiratorios.

  • Culinaria: Aunque tiene un sabor intenso y algo amargo, sus hojas se utilizaban para infusionar o condimentar carnes, pescados y postres.

  • Ornamental y aromática: La bergamota silvestre es muy apreciada en jardines por sus colores vivos y porque atrae polinizadores como abejas y colibríes.

Colibrí alimentándose en una flor de bergamota

Cuidados de esta planta de jardín

La bergamota silvestre es rústica y muy resistente, capaz de soportar temperaturas de hasta −20 °C. Prefiere lugares soleados, aunque tolera cierta semisombra. Requiere suelos ricos en materia orgánica, húmedos pero bien drenados. Es sensible a la sequía, por lo que conviene regarla con regularidad y aplicar mantillo. Se aconseja abonar en primavera y retirar las flores marchitas al final del verano. Puede reproducirse dividiendo la planta o por esquejes.

Curiosidades y tradición en América

En Europa se la llamó bergamota por el parecido de su aroma con el cítrico. Durante el siglo XIX se popularizó en jardines ingleses y alemanes como planta ornamental. En Estados Unidos fue conocida como bee balm (“pomada de abeja”) y Oswego tea, ya que la comunidad Mohawk de Oswego preparaba con ella una infusión que sustituyó al té importado. Además, el aceite de timol de la Monarda inspiró fórmulas de enjuagues bucales modernos.

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